viernes, 17 de septiembre de 2010

HIPERCONECTADOS


Título: Hiperconectados
Autores: Balaguer, Roberto/ Cristina Canoura
Editorial: Aguilar
Págs: 141

Esta amena guía se propone orientar a quienes tienen a su cargo niños y adolescentes que parecen nacidos en un mundo distinto de quienes conocen las virtudes de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (T.I.C.) ya de adultos. Para ello discriminan la brecha generacional entre los inmigrantes digitales (los adultos) y los nativos digitales (los niños y adolescentes). A partir de esa distinción los autores presentan situaciones cotidianas reales donde aparece el desconocimiento y el temor de los adultos a la hora de evaluar y resolver los problemas de convivencia planteados en torno a uso de las T.I.C. En ellas se incluyen mensajería instantánea, MSN, Facebook, correo electrónico, entre otros.  También surgen temas relacionados acerca de la seguridad y de los conceptos de privacidad que los nuevas generaciones parecen obviar, la cantidad de horas que los niños están conectados, las nuevas maneras de relacionamiento social que se están generando, las ventajas y desventajas de existir o no en el mundo virtual. Esto también modifica la manera de aprender y de conceptualizar el conocimiento. Ésta guía nos ofrece sugerencias de sitios web de ayuda para padres y docentes y de información útil para que los chicos busquen con más facilidad material para realizar los deberes.
Es sin duda un libro esclarecedor, escrito de forma amena y un buen punto de partida para que padres y docentes lo tomen en cuenta para manejar con mayor eficacia las dificultades que plantean los excesos en el uso de las nuevas tecnologías. El mundo está cambiando muy rápidamente y poseer la información adecuada nos hace ganar en tranquilidad al momento de abordar temas que parecen a priori difíciles de manejar.

Marcelo Rodríguez

miércoles, 15 de septiembre de 2010

QUÉ TUPÉ

Título: Qué tupé
Autor: Fischer, Diego
Editorial: Sudamericana
Págs: 268

En esta investigación periodística Fischer intenta amalgamar los dos elementos primordiales que la componen. Por un lado, la versión histórica de los hechos que dan cuenta del duelo entre Batlle y Ordóñez y Beltrán; y por otro, la ficción de la que se vale el autor para reconstruir la intimidad de estos personajes. A través de la investigación logra reunir elementos que intentan sustentar una presunta conspiración solapada cuya acción visible fue el duelo Batlle- Beltrán. Para ello se nutre de distintas fuentes que incluyen entrevistas con las familias herederas vinculadas al hecho en cuestión, informaciones de prensa, archivos públicos y privados. A excepción del archivo Batlle y Ordoñez, al cual no pudo acceder por falta de respuesta de la familia que lo custodia. Quizá esto se deba a la relevancia de los personajes implicados. Es sin duda un tema polémico que ha determinado la historia política del siglo veinte en nuestro país y todavía hoy condiciona a algunos lectores en el abordaje del libro. Sin embargo, Fischer deja librada a la interpretación del lector el juicio final. Aunque, es necesario decirlo, se aprecia fácilmente un cambio de tonalidad en los pasajes donde recurre a la imaginación para contar los climas íntimos de los personajes. Aquí el fiel de la balanza parece inclinarse en favor de Beltrán, cuya inocencia y felicidad por momentos resultan artificiales, por lo edulcoradas. Incluso parece aceptar de buen grado el duelo, sin advertir en ello un riesgo para su vida ni para la seguridad de su familia. Después de la muerte de Beltrán es la viuda la que toma protagonismo desde una fe exacerbada por el dolor y el sentimiento de injusticia.  Por otra parte, cuando el autor se refiere a Batlle lo hace de manera distante, destacando su carácter dominante, egocéntrico y anticlerical cuyo resultado es el contraste absoluto con la familia Beltrán. En definitiva, un libro que se aproxima a un hecho que la historiografía parece tratar en forma superficial y que encuentra aquí un tratamiento distintivo. Es destacable la fluidez y el buen ritmo de la escritura que lo hacen de fácil y disfrutable lectura, aunque es tarea de cada lector decidir si se lo hace con imparcialidad.
Marcelo Rodríguez         

martes, 31 de agosto de 2010

LA IDEA DE AMÉRICA LATINA

Título: La idea de América Latina
Autor: Mignolo, Walter
Editorial: Gedisa
Primera parte

En este ensayo, se propone separar el nombre del sub-continente de la imagen cartográfica que tenemos de él. “La Tierra no fue creada y dividida en cuatro continentes desde sus inicios por un ser divino. América, el cuarto continente, se anexó a los tres que la Cristiandad había imaginado y que San Agustín señaló en La Ciudad de Dios (…) Antes de 1492 América no figuraba en ningún mapa, ni siquiera en los de los pueblos que vivían en el valle de Anáhuac (territorio Azteca) ni Twantinsuyu (Territorio Inca). Los españoles y los portugueses, únicos ocupantes europeos durante el siglo XVI, bautizaron el continente cuyo control y posesión estaba en sus manos. Hoy en día resulta difícil pensar que los Incas y los Aztecas no vivían en América y más aún que no vivían en América Latina.”
En el prologo el autor explicita que divide la teoría en tres momentos histórico-estructurales heterogéneos en la relación entre los imperios y las colonias. El primero conforma la concientización de la existencia de América por parte de Europa. El segundo coincide con la aparición de la Latinidad como doble identidad imperial y colonial. El tercero se centra en la ideología de una división continental que se observa mundialmente entre América Latina y América Sajona.
Contextualizando en estos tres momentos históricos, el autor desarrolla diferentes conceptos que sustentan la Idea de América Latina como un continente inventado por Europa, el concepto de “Descubrimiento” que se nos ha inculcado desde la educación primaria se devela y desteje en varios conceptos dejando la invención, la revolución, el racismo, la masacre, la supresión y la imposición en evidencia. Los relatos que hablan del “Descubrimiento” no son los de los habitantes de Anáhuac ni Twantinsuyu, sino los europeos. La idea de América, entonces, es una invención europea moderna limitada a la visión que los europeos tenían del mundo y de su propia historia, es lógico que la colonialidad fuera pasada por alto o disfrazada de injusticia necesaria en nombre de la justicia. Colonizar a un pueblo consiste en apropiarse de su territorio y de su historia, de su ideología y de su idiosincrasia, eso fue lo que hicieron los portugueses y españoles y bautizaron el continente para comenzar a planificar también una organización social, religiosa, política y económica igual a la que tenían en Europa.
Mignolo plantea la dicotomía o la doble cara de la moneda en dos términos claves, Modernidad/Colonialidad: “Desde la perspectiva europea la modernidad se refiere a un periodo de la historia que se remonta al Renacimiento europeo y al descubrimiento de América. Desde la perspectiva del otro lado, el de las ex colonias portuguesas y españolas de América del sur, la idea propuesta por los intelectuales es que la idea de la modernidad va de la mano con la violencia de la colonialidad.” Por lo tanto, la ideología clave de América Latina, que complementa al conservadurismo, el liberalismo y el socialismo, es el colonialismo. Que se manifiesta como una ideología oculta bajo la promoción de las otras, que hacen positivo el progreso de la modernidad y favorecen la elocuencia de la misma. De esta manera las diferencias coloniales se transforman en valores y el poder colonial se naturaliza bajo el proyecto próspero de la modernidad. Entonces el colonialismo es la ideología innombrable, aquella que todos desean terminar y que consideran un proceso desagradable pero necesario, los proyectos explícitos se describen con términos positivos: civilización, desarrollo, democracia, modernización y socialismo.
Detrás de esa retórica el colonialismo convirtió las colonias en entidades marginales, temporal y espacialmente, es el complemento del imperialismo que se implementa a través de la colonialidad, que solapado siempre bajo la modernidad, promueve y lleva a cabo la supresión de todo aquello que se opone a su marcha y no se encuentra en su paradigma, cambia la historia de los pueblos y la distorsiona según su beneficio.
Otro concepto que desarrolla el profesor es el de Latinidad, que lo presenta como una identidad racial. Detrás de éste concepto se esconde el racismo que margina por el color de la piel, el aspecto físico, la lengua o la religión. Separando a los individuos en tres categorías: “seres Humanos de primera” que eran los españoles, cristianos, blancos; los criollos y mestizos eran considerados como “seres humanos de segunda clase” y dejando al margen de la categorización a los indios y africanos, que no eran considerados seres humanos.

Valeria Schiappapietra

martes, 6 de julio de 2010

Cabo Negro- Armand Ugon, Eloísa


Título: Cabo Negro

Autor/a: Armand Ugon, Eloísa

Editorial: Mondadori

Págs: 190

La novela transcurre en Cabo Negro, como lo anuncia el título de la obra. Un lugar cuya descripción nos hace recordar los balnearios de Rocha, que son territorios de extremos que oscilan entre el bullicio y la infesión veraniega y los despoblados y silenciosos inviernos. Y es, precisamente, en uno de esos inviernos, temporada ideal para el buceo reflexivo, en que cuatro mujeres y un hombre unidos por la infancia en común y por el compromiso de cuidar a éste último, ven agitadas sus vidas por el arribo de Augusto Arnával, después de más de veinte años de ausencia. Esta presencia, tangencial en la novela, reaviva viejos rencores que crecen hasta la connivencia de las cuatro mujeres en un plan de venganza. Pedro, el hombre que padece una enfermedad que lo mantiene en cama y sin muchas posibilidades de comunicarse, no aprueba aquella actitud de sus amigas, sin embargo poco puede decir (y menos hacer). Arnával fue también integrante de grupo de amigos de la infancia, él era el lindo del grupo, el seductor y simpático Augusto, que supo conquistar y lastimar por igual a estos viejos amigos. El tema central de la novela es lo no dicho, el rencor acumulado y su forma de salir a la superficie. El mérito más destacado de la autora es la creación de los mundos interiores de cada personaje, sus formas de sentir y rehacerse ante esa herida común que los atraviesa en forma latente que amenaza solapadamente con estallar. Una muy buena novela, de esas que indefectiblemente nos obliga a mirarnos para adentro y formularnos preguntas.

Marcelo Rodríguez

La Papisa- Cross, Donna W.

Título: La Papisa
Autor/a: Cross, Donna W.
Editorial: Salmandra
Pgs.: 412

En esta novela histórica la autora intenta imaginar la vida del Papa Juan VIII, conocido también como Juan Ánglico, cuyo papado se inició en el año 853 y se extendió por dos años. Era una época oscura, donde las ciudades europeas más populosas apenas llegaban dos o tres mil habitantes y cuya gran mayoría vivía en absoluta ignorancia. Incluso, el analfabetismo se extendía ampliamente en las estructuras de poder de la época. En este clima, las libertades individuales eran inexistentes, los abusos estaban a la orden del día y la vida no tenía valor. Las clases sociales se dividían en imperialistas y colonos, paganos y cristianos, varones y pecadoras. La historia comienza en Ingelheim, una pequeña aldea de Fanconia, en el extremo oeste del imperio romano, adonde el canónigo volvió de sus campañas de evangelización de las tierras conquistadas con una mujer pagana de origen sajona, tomada como esposa. De ella tuvo dos hijos varones y una niña, Juana, cuyo nacimiento era considerado inútil para su padre, pues, sabía que los pecados del mundo se originaron a través de la mujer. Su madre, una hermosa mujer, se sentía orgullosa de su hijita, a la que le enseñaba en secreto historias de los héroes mitológicos francos y le cantaba sus hazañas más recordadas. Cuidándose siempre de que su marido no se enterara, aunque a veces, éste la sorprendía in fraganti y la castigaba duramente, azotándola hasta desmayarla del dolor. Juana pronto aprendió que su condición de mujer la condenaba a una vida de sumisión y castigo. En su interior creció el anhelo de conocer, de leer, de aprender. Y eso hizo, buscar inquebrantablemente adquirir todo conocimiento posible, tanto cristiano como pagano. Incluso, no dudó en hacerse pasar por hombre para gozar de los mismos privilegios que éstos. La novela mantiene una buena tensión dramática que progresa en cuidados detalles que conforman un escenario convincente para la reconstrucción de la época. Los hechos históricos que tienen lugar son reales y están bien administrados en favor del argumento. Sin duda, una novela entretenida, que a pesar de que el lector conoce el desenlace, se ve sorprendido con una buena vuelta de tuerca. Una opción interesante para quienes gustan del género.

Marcelo Rodríguez

miércoles, 23 de junio de 2010

Pancho investigador: Amatistas en el Catalán


Conocí a Pancho en el recreo de una Escuela, yo había llevado unos libros para mostrarles a los niños y como nadie se acercaba a la mesita, que había preparado con tanto esmero, tome uno de los Libros y me puse a leer. De repente aunque era invierno, hacía calor y el aire estaba un poco húmedo, estaba descubriendo otro mundo, todo se había esfumado: la escuela, las agujas en el reloj ansiando la llegada de los niños, el timbre del recreo, todo.

Estaba en Artigas descubriendo junto a Pancho un lugar completamente diferente, lleno de magia y de historia.

Pancho conoció a Nahuel por medio de Augusto, un amigo que tenían en común, una tarde de lluvia en la que Pancho le pidió la computadora a su mamá para chatear y se los encontró en la Web. Luego de varias charlas por chat y conversaciones telefónicas Pancho viajo para conocer a Nahuel y su familia que vivían en el Departamento de Artigas. Una vez allí, Pancho pasa a un lugar lleno de aventuras; mientras leía también sentía que estaba allí y quedé tan asombrada y atenta como Pancho cuando con Nahuel fueron a la casa del viejo Protestato para que les mostrara su preciado tesoro. Aprendí mucho sobre las piedras preciosas y sentí mucha curiosidad por conocer La Catalana, una mina en la que trabajaba el papá de Nahuel. Me asusté cuando Pancho pensó que estaba solo en el túnel de la mina rodeado de oscuridad y sin saber como llegar a la salida. Desarrollé mi espíritu detectivesco para asociar las pistas del emocionante misterio que Pancho y Nahuel tienen que descubrir.

También me emocioné cuando aparece la más Linda de todas las Lindas “en cámara lenta como si se bajara de una nube de algodón de azúcar, de esas rosadas.” Esa Morocha, con su pelo lacio largo era tan linda como para enamorarse.

Helen Velando Uruguaya nacida en Montevideo el 3 de Diciembre del 1961, cantante y escritora, guionista de humor y docente de teatro. En este libro con un lenguaje sumamente cotidiano nos presenta una aventura atrapante y divertida junto a Pancho y sus nuevos amigos, que se desarrolla en un mundo para descubrir, cargado de misterio y lugares hermosos para visitar con la imaginación. Realmente un libro de esos que no querés que se termine, con un personaje que te invita a buscar más aventuras, (“Me podrían llamar Pancho el aventurero”) y a querer leer más sobre él. Recomendado para todas las edades, luego de mucho tiempo sin leer títulos dentro de los clasificados como “infantiles”, sin duda es el mejor para retomar con la categoría.

(“Me podrían llamar Pancho el famoso”)

Valeria Schiappapietra

jueves, 10 de junio de 2010

La construcción de la noche- Domínguez, Carlos María


En un estilo ameno, Carlos Mª Domínguez, nos acerca a uno de los más grandes escritores que ha dado este paisito. “La construcción de la noche” es un rompecabezas que se va armando con la vida de un hombre amante de la noche y la oscuridad que se reflejaba a sí mismo en su obra. Este libro nos muestra a un Onetti de carne y hueso, con sus luces y sus sombras, devorador incansable de novelas policiales, alcohol, tabaco y mujeres. Conviven el Onetti escritor y el Onetti creado por Domínguez desde la subjetividad que implica escribir la biografía de un personaje tan insondable como lo fue J. C. Onetti, que se proyectaba en los personajes que poblaban su universo literario, como Larsen, Petrus, Brausen, Díaz Grey… (para mí fue un placer reencontrarlos).
Pero, también, recorren sus páginas “El Tola” Invernizzi, Idea Vilariño, Mª Esther Gighio, J. L. Borges, Juan Rulfo, Mario Vargas Llosa, etc.
Y aquí quiero detenerme en el interrogatorio que le realizaron por publicar “El guardaespaldas” de Nelson María en el semanario Marcha*.
Comisario- ¿A qué partido pertenece?
Onetti- No estoy afiliado a ningún partido.
C- Pero, ¿cómo? Al menos tendrá simpatías.
O- Yo no tengo simpatías.
C- A ver… ¿Usted a quién hubiera votado?
O- Yo no hubiera votado por nadie.
C- ¿Pero, usted no cree en ningún partido político?
O- En ninguno.
C- Pero, entonces… ¿en qué cree?
O- Yo no creo en nada (respondió indiferente, para que el otro comprendiera su sinceridad)
C- Entonces, yo pongo “anarquista”.
O- Sí, ponga “anarquista”.
Ésa misma indiferencia que muestra Onetti en el interrogatorio es la que traslada a sus personajes. Los meses en que estuvo recluido hicieron mucha mella en un hombre que nació para ser libre, que no se ató por los convencionalismos de su época. Así, una vez recuperada su libertad, se marchó al destierro en España para no volver jamás, pese a los intentos de Julio Mª Sanguinetti y Tabaré Vázquez.
En resumen, es un libro recomendable tanto para que quienes ya conocen la obra de Onetti la entiendan más profundamente, como para quienes por prejuicio no se han animado a adentrarse en el mundo sórdido que éste nos muestra a través de sus cuentos y novelas.
Y para despedirme les dejo una frase magistral de Juan Carlos Onettí, que la podemos encontrar en la página 7 de ésta obra: “Sí, fue una infancia feliz. Pero, tal vez, como en ningún otro período de la vida, tan profundo, personal, tan íntimo, tan cuantioso en el recuerdo es éste… Decir infancia implica sin remedio un fracaso equivalente a contar los sueños”.

Willy Von Nostrum

* Publicado original junto con el libro “Estás aquí para creerme” de Mª Esther Gighio. Libro que complementa a la obra a que hacemos referencia en ésta nota.